- Nuevo
La Catedral de Burgos, con sus dos agujas y el rosetón de la fachada, convertida en pieza de plata de ley 925 y montada en el centro de una pulsera de hilo granate trenzado. El relieve lleva un acabado envejecido que oscurece ventanas y arcos para que se lea cada detalle del edificio, y el trenzado incorpora bolitas plateadas repartidas a lo largo de la pulsera y en el remate de los dos cabos. No lleva cierre que abrochar: se ajusta con un nudo corredizo hasta quedar justa en la muñeca. Colección exclusiva inspirada en los iconos de Burgos, disponible en tiendas físicas y en Marjoya by Gadema.
Llevar siempre en tu muñeca la ciudad que siempre estará en nuestros corazones. La primera piedra de la Catedral se puso en 1221 y desde 1984 es Patrimonio de la Humanidad; aquí la tienes en miniatura, para ti, para un burgalés que vive lejos o para quien visita Burgos y quiere llevarse algo que no se compra en cualquier tienda.